¡El verano nos encanta! Son días de desconexión, de disfrutar con los amigos y de pasar horas y horas acostadas en una tumbona frente al mar. Podríamos decir que el verano es sinónimo de diversión, pero también de relajación. Nuestra piel paga un alto peaje por estar tantas horas expuestas al sol. Pero también son factores importantes la mala alimentación y la falta de hidratación.

Por eso mismo, en Elena Sivera queremos daros unos pequeños consejos para recuperar la piel de tu rostro después de la temporada estival.

 

Consejos para recuperar la piel del rostro tras el verano

 

Cómo recuperar la piel de tu rostro tras el verano

 

Esta es la puesta a punto, en tres pasos, que deberás seguir para lograr una piel sana y renovada. No te servirá con hacerlo una única vez. Recuerda que hay que seguir una rutina diaria para lograr los mejores resultados, a excepción de las exfoliaciones. ¡Anda sigue leyendo, que te lo contamos enseguida!

 

Limpia y exfolia tu rostro

 

El paso clave para un buen cuidado de la piel está en limpiarla y exfoliarla previamente. No tiene ningún sentido que te pongas a ponerte potingues y potingues sin antes hacer un buen lavado de cara.

Este paso te ayudará a retirar todas las células muertas de la piel. Primero limpia y luego exfolia. Ten en cuenta que la exfoliación del rostro es recomendable hacerla una vez a la semana o una vez cada 15 días en función del tipo de piel que tengas. Si tienes la piel mixta o grasa, es preferible hacerlo una vez por semana. En cambio, si la tienes seca lo tendrás que hacer una vez cada 15 días.

 

Tonifica y difumina las manchas

 

¿Te ha salido alguna manchita durante estos días? ¡Tenemos que acabar con ellas! Después de la limpieza, aplica un tónico que contenga activos renovadores. Este hará que se unifique el tono de tu piel e incluso que difumine muy mucho las odiosas manchitas.

También te ayudará mucho a erradicar las manchas si utilizas un sérum con vitamina C. ¡Que viva el poder de la vitamina C! Es antioxidante y muy eficaz reduciendo la hiperpigmentación del rostro.

En función de tu tipo de piel, tendrás que tener en cuenta qué tipo de hidratantes deberás utilizar. Aquí te ponemos los ejemplos:

  • Piel grasa. Es recomendable que utilices una hidratante de textura ligera.
  • Piel mixta. Opta por una hidratante con activos humectantes y emolientes.
  • Piel seca. Necesitarás una hidratante facial más untuosa que aporte un extra de hidratación.

 

Hidrata

 

¡No, una piel deshidratada no tiene nada que ver con una piel seca! Restablecer los niveles de agua en la epidermis es una acción más que necesaria para el cuidado de nuestra piel. Así lucirá más fortalecida y flexible.

 

Sigue estos tres sencillos pasos y obtendrás un rostro completamente rejuvenecido y sano tras los estragos del verano.

Si no sabes por dónde empezar, ponte en contacto con nuestro centro de estética y te ayudaremos a recuperar el aspecto de tu piel con el tratamiento facial que mejor se adapte a tus necesidades.